Audiometría para niños en Colombia: conoce desde qué edad se hace, qué técnicas se usan según cada etapa, cómo preparar a tu hijo y qué exige la ley sobre el tamizaje neonatal.
Un bebé no puede levantar la mano cuando escucha un pitido. Tampoco sabe decir si oye bien o mal. Por eso la audiometría para niños en Colombia usa métodos distintos según la edad. El objetivo se mantiene igual en todos los casos: detectar a tiempo cualquier pérdida auditiva que afecte el habla, el aprendizaje o la relación con los demás.
Cuanto antes se identifica un problema de audición, mejor responde el niño. Los primeros tres años concentran el desarrollo del lenguaje, y una detección temprana cambia por completo el pronóstico.
¿Desde qué edad se puede hacer?
La evaluación auditiva empieza al nacer. El tamizaje auditivo neonatal se realiza en la clínica antes de que el bebé cumpla su primer mes de vida. No requiere que el niño responda ni colabore, porque mide la actividad del oído mientras duerme.
A partir de los seis meses aparecen pruebas que sí buscan una reacción. Entre los seis meses y los dos años y medio, el pequeño ya gira la cabeza hacia los sonidos. Esa respuesta natural permite valorar cómo oye sin necesidad de palabras.
No existe una edad mínima para revisar la audición. Un recién nacido puede examinarse igual que un niño de cinco años. Lo que cambia es la técnica, no la posibilidad de hacerlo.
Tipos de audiometría según la edad
La evaluación auditiva infantil no es una sola prueba. Es un conjunto de técnicas que se ajustan al momento del desarrollo. En recién nacidos y bebés se usan las otoemisiones acústicas y los potenciales evocados auditivos. Ambos registran cómo responde el oído y el nervio auditivo a los sonidos mientras el niño duerme.
Entre los seis meses y los dos años y medio se aplica la audiometría por refuerzo visual. El niño escucha un sonido y voltea hacia una luz o un juguete que se enciende. Ese premio visual entrena la respuesta y muestra qué tan bajo llega a oír.
Después de los dos años y medio llega la audiometría por juego. El niño coloca una ficha o arma una torre cada vez que oye el estímulo. Hacia los cinco años ya responde con la prueba estándar, la misma de los adultos, levantando la mano o pulsando un botón.
¿Cómo puedes preparar al niño?
Un bebé responde mejor cuando llega alimentado y con sueño. Las pruebas de recién nacido se hacen mientras duerme, así que conviene programar la cita cerca de su hora de siesta. Un ambiente tranquilo reduce el llanto y acorta el examen.
Con niños mayores, la clave está en quitar el miedo. Explícale que va a jugar con sonidos y que nada duele. No hay agujas ni aparatos molestos. Puedes practicar en casa: cada vez que suene algo, que levante la mano o guarde una ficha.
Revisa que el niño no tenga tapones de cera ni un resfriado fuerte el día de la cita. Un oído congestionado altera los resultados. Llevar su juguete favorito ayuda a que se sienta seguro durante el examen auditivo.
Qué evalúa y cómo se interpretan los resultados
La audiometría mide el umbral auditivo, es decir, el sonido más suave que el niño alcanza a oír. Evalúa distintas frecuencias, desde los tonos graves hasta los agudos. También compara cada oído por separado, porque una pérdida puede afectar solo un lado.
Los resultados se registran en un audiograma.Una audición normal en niños se ubica por debajo de los 15 a 20 decibeles. Cuanto más alto sea ese número, mayor es el grado de pérdida. Cuanto más alto sea ese número, mayor es el grado de pérdida. El audiólogo clasifica el hallazgo como leve, moderado, severo o profundo.
Un resultado alterado no confirma sordera de inmediato. A veces se repite la prueba o se complementa con otros estudios. Lo importante es actuar pronto, porque los primeros años marcan el lenguaje y la atención temprana cambia el desarrollo.

Sobre el tamizaje auditivo en Colombia
En Colombia el tamizaje auditivo neonatal dejó de ser opcional. La Ley 1980 de 2019 creó el Programa de Tamizaje Neonatal y ordenó que a todo recién nacido vivo se le realice la prueba de forma obligatoria, progresiva y sin costo para las familias.
La Resolución 207 de 2024 reglamentó ese programa y adoptó sus lineamientos técnicos y operativos. Las instituciones que atienden partos deben realizar el examen antes de que el bebé cumpla el primer mes de vida. Hoy la prueba cubre a toda la población neonatal, no solo a los bebés con factores de riesgo como al inicio.
El tamizaje no es un diagnóstico. Detecta señales que ameritan revisión. Si el bebé no pasa la prueba inicial, se agenda una evaluación más completa con otoemisiones o potenciales evocados para confirmar o descartar la pérdida auditiva. Para hacer una audiometría infantil, se debe adaptar la técnica a cada edad y cuidando que el niño lo viva como un juego.
La audición de tu hijo marca su lenguaje, su aprendizaje y su forma de relacionarse. No esperes a que aparezca una señal evidente. En Audiotienda evaluamos su audición con técnicas pensadas para cada edad y en un ambiente amable para él. Agenda hoy su audiometría infantil.
Solucionemos algunas dudas frecuentes
Depende de la edad. En bebés se usan otoemisiones acústicas y potenciales evocados mientras duermen. Entre los seis meses y los dos años y medio se aplica el refuerzo visual, y después de esa edad, la audiometría por juego.
No. Es una prueba sin dolor ni agujas. Solo se colocan audífonos o pequeños sensores y el niño reacciona a los sonidos. La mayoría lo vive como un juego.
Al nacer. El tamizaje neonatal se realiza antes del primer mes de vida. Después conviene revisar la audición si notas retrasos en el habla o poca reacción a los sonidos.
No hay una única regla. Si el tamizaje salió bien y el desarrollo es normal, bastan los controles pediátricos habituales. Ante señales de alerta, el audiólogo indica nuevas pruebas.

